miércoles, 15 de abril de 2009

Nada es gratuito

A veces sabes lo que te espera. Los estados anímicos por los que vas a pasar en un futuro cercano dependiendo de las decisiones que tomas. Todo tiene un precio. Nada es gratuito. El otro sábado, Sara me hizo la pregunta fatídica y no pude contestarle otra cosa que un "sí". Y entonces fue cuando me di cuenta de que había llegado el momento de pagar el precio.

Bueno, pues ahora estoy en esas. Lo había camuflado con cosas urgentes, con la visita y el disfrute de los amigos, con los planes de futuro a corto plazo, con los proyectos pendientes... en una fiebre de hedonismo que está muy bien, pero que se acaba yendo para dar paso a la rutina. Asumo el precio y lo pago porque lo sabía. De las cuatro cosas todavía me queda la salud y el trabajo. Además, cada vez los días son más largos y empieza calentar el sol a las orillas del Mediterráneo... Además Hacienda dice que va a pagar pronto, a partir de mañana... ¿qué más se puede pedir?


Against the wind
It seems like yesterday
But it was long ago
Janey was lovely, she was the queen of my nights
There in the darkness with the radio playlng low
And the secrets that we shared
The mountains that we moved
Caught like a wildfire out of control
Till there was nothing left to burn and nothing left to prove
And I remember what she said to me
How she swore that it never would end
I remember how she held me oh so tight
Wish I didnt know now what I didnt know then
Against the wind
We were runnin against the wind
We were young and strong, we were runnin
Against the wind
And the years rolled slowly past
And I found myself alone
Surrounded bv stranners I thought were my friends
I found myself further and further from my home
And I guess I lost my way
There were oh so many roads
I was living to run and running to live
Never worried about paying or even how much I owed
Moving eight miles a minute for months at a time
Breaking all of the rules that would bend
I began to find myself searchin
Searching for shelter again and again
Against the wind
A little something against the wind
I found myself seeking shelter against the wind
Well those drifters days are past me now
Ive got so much more to think about
Deadlines and commitments
What to leave in, what to leave out
Against the wind
Im still runnin against the wind
Well Im older now and still
Against the wind

Parece que fue ayer
Pero hace mucho
Janey era encantadora, ella era la reina de mis noches
Allí en la oscuridad con la radio sonando bajo
y los secretos que compartimos
las montañas que movimos
Cogidos como un reguero de pólvora fuera de control
Hasta no había nada más para quemarse y nada más que demostrar
Y recuerdo lo que ella me dijo
Como ella juró que esto nunca se terminaría
recuerdo como ella me sostuvo ah tan apretado
Desearía no saber ahora lo que supe entonces
Nosotros corrimos contra el viento
Nosotros éramos jóvenes y fuertes, nosotros corrimos
Contra el viento
y los años echaron a rodar despacio por delante y me encontré solo
Rodeado de extraños que pensé eran mis amigos
que encontré yo mismo más lejos y más lejos de mi casa
y adivino que perdí mi camino
había ah tantos caminos que yo vivía para correr
y controlando para vivir
Nunca preocupado sobre el pago o aún cuánto debí
Moviendo ocho millas por minuto durante meses a la vez
Rompiendo todas las reglas que se doblarían
y comencé a encontrarme a mí mismo buscando
el refugio una y otra vez
Contra el viento
un poco algo contra el viento
me encontré yo mismo buscando el refugio contra el viento
Bien aquellos días de vagancia están delante de mí ahora
Tengo mucho que pensar ahora
en Plazos y compromisos
Que en dejarlo, que excluir
Contra el viento
Todavía estoy corriendo contra el viento
Bien estoy más viejo ahora y todavía
Contra el viento

martes, 7 de abril de 2009

Vacaciones

Parecía increíble pero llegaron al fin. Nueve días en los que no hacer nada o mucho, depende de cómo se mire. Hay muchos proyectos pendientes, en el jardín, en la casa, cosas para la moto que hay que ir implementando, una tesis doctoral inacabada... y el primero lo he gastado en comer, ver pelis, jugar al monopoly, y reírnos con vídeos del youtube en los que la peña da sustos y se mete hostiones. Todo ello, con los AMIGOS... ¿Había algún modo mejor? Incluso he perdido en el juego porque me he quedado sin dólares que gastar en casas y hoteles... Debe ser que como dice Pinchitos, tengo una personalidad "amarilla"... Benditas vacaciones de una Semana Santa que para mí tiene más que ver con la Luna que con la invención por unos fanáticos, de la muerte de un líder religioso hace más de 2.000 años (Winkipedia: La Pascua de Resurrección es el domingo inmediatamente posterior a la primera Luna llena tras el equinoccio de primavera, y se debe calcular empleando la Luna llena eclesiástica; sin embargo, ésta casi siempre coincide con la Luna llena astronómica, de modo que para efectos de cálculo es generalmente válido emplear la más tradicional definición astronómica).

lunes, 30 de marzo de 2009

El "feisbú"

Primero fue el ordenador. ¡Joder! Tenía doce años cuando mis padres se gastaron de aquellas unas 52.000 pelas en el Sinclair ZX Spectrum de 48 k. Total pa'na... Incluso compraron una enciclopedia que se titulaba "My computer" para ver si sacaban algo de provecho de sus vástagos. Por supuesto, después de mirar las ilustraciones del primer tomo mi hermano y yo volvimos a depositarlo en el mismo sitio de la estantería. ¡Hala! ¡A coger polvo! De aquella máquina sólo sacamos unas cuantas partidas a "El Muro" y una hipermetropía de mirar la televisión durante minutos, aquellas rayas amarillas y azules y el sonidito a escacharrao que hacía. Y eso, si "cargaba", porque si no le ponías el volumen correcto (nuestro radiocassette no lo señalaba porque tan sólo tenía una ruedecita estriada), ni siquiera funcionaba. Aun así yo sabía que el futuro estaba en aquella máquina. Me imaginaba que cuando tuviese 20 años heredaría el spectrum y se lo acoplaría a mi coche para que se pareciera a kit, el coche fantástico...

Sin embargo, como uno es creativo, me hice el interesante y elegí diseño a informática cuando llegué a BUP. Mientras el resto de mis compañeros de letras aprendían Basic yo me iba con los de ciencias a proyectar sobre papeles en blanco puntos, rayas, volúmenes... en perspectiva caballera, isométrica, axionométrica, oblicua... Y se me daba genial, mejor que las matemáticas, que la física e incluso, que gymnasia o la religión. Así que no aprendí Basic, ¡con lo que me habría valido en estos momentos!

Luego, muchísimo más tarde, llegaron los 286 y los 486... ¡Qué adelantos! Tampoco entonces aprendí informática y lo que se llevaba, el ms2... Cada vez que se quedaba colgado llamábamos a un amigo de mi hermano que o solucionaba todo.


Hasta que un día, me ofrecieron un trabajo en Alicante: redactor de un periódico. Por supuesto mentí. Ni era periodista, ni sabía inglés, ni tenía conocimientos de informática e internet "a nivel de usuario". Por eso quedé con el amigo de mi hermano, el ingeniero de teleco que lo arreglaba todo, y le dije que me diera un curso acelerado de internet. Jorge me dijo: "tú busca siempre desde la página http://www.altavista.com/, que es la mejor". "-Pero mis amigos hablan de algo que se llama http://www.google.com/", le respodí. Quedé como un pringao. A todo esto, en el periódico al que vine a trabajar sólo había un ordenador con internet (eso si exceptuamos otro que tenía el subdirector en su despacho, que como no sabía nada de internet la única búsqueda que tenía en su historial era http://www.putas.com/; supongo que le daría resultado a tenor de las horas que se pasaba en el despacho con la puerta cerrada). Allí incluso quedaba un colaborador que había conocido los periódicos redactados a máquina y con tipógrafos. Yo pensaba que el progreso era imparable... Incluso me traje el 486 de Madrid para poder avanzar con los cambios. Lo que pasa es que sólo arrancar aquel mamotreto me llevaba mi tiempo.

Nueve años después, todos tenemos móviles de última generación, cámaras de fotos digitales, ipods con un chorro de gigas, varios ordenadores en casa (alguno portátil)... y lo que se lleva ahora es el facebook... o "fesibú", como lo denomina Amparo y que es mucho más entrañable. Y ahí estamos, aceptando como amigos a personas de las que no queremos saber nada, con quienes alguna vez compartimos media hora o un cubata... Eso sí, también podemos saber que es de la vida de compañeros de clase a los que les perdimos la pista, ex novias, amigos de amigos...

En suma, que me quedo con este blog mil veces antes que con el feisbú. Por cierto, a algunos les he borrado de los contactos de feisbú porque me importa un rábano que es de su vida, que libros han leído en el último mes o cuando es su cumpleaños. Y lo que más me ha gustado es que encima, no se van a enterar de que les he enviado al hiperespacio de la red. ¡Os jodéis!

miércoles, 25 de marzo de 2009

Miércoles

Otro miércoles. En la mitad de la nada, degustando los recuerdos del pasado finde (incluída la mención a "la carretilla") y todavía demasiado lejos de lo que ofrece el próximo día de descanso. Te levantas, te duchas, vas a currar, tomas café mientras lees los periódicos, algún cigarrito a media mañana, luego a comer y de vuelta al zulo, a perder horas de sol y de vida juntando palabras hasta que vuelves a casa cuando todo el mundo ya ha cenado y pierde su tiempo delante de la tele. Que se me entienda. No sólo no me quejo, sino que además me gusta. De vez en cuando te cargas a una concejalilla de pueblo trincona; otras, te enteras antes que los demás y de primera mano de los secretos inconfesables de algunos gobernantes, empresarios, jugadores de fútbol... pero al final, todo es lo mismo. Seguramente es así porque tiene que ser así, porque hay que pagar hipoteca, comunidad, luz, agua, algo con lo que llenar la nevera... la sopa de la moto, el seguro... Conseguir cubrir todos eso gastos no puede ser épico, sino rutinario.
Así que aquí estamos, si con suerte has conseguido un temita para escribirlo por la tarde aún tienes tiempo para cacharrear en el blog, en el facebook... para saber qué están haciendo por ahí los amigos y amigas... y que pasen lo días, uno tras otro... tan agustito

lunes, 23 de marzo de 2009

Calçotada 2009


Un año más hemos cumplido con nuestra cita en Tarragona. Un finde para vernos tres de los amigos de toda la vida y con la excusa de chamuscar unas cuantas cebollas dulces para deleitarnos con la salsa romescu de la madre de Cris y las cocas de Salvi, poder compartir risas, vivencias, recuerdos... música, inquietudes y nuevas amistades. Dice David que la culpa de las borracheras es mía. Asumo ese precio por injusto que sea porque este año ha contado con nuevas aventuras como la noche de "yo sólo pienso en lo apretada que está la liga" en el Havanna de Alicante, arrastrarnos por el Totem (que hace honor al campo de segunda como el del Nàstic después de hacernos fuertes en la Champions...), o bailar canciones de la Pantoja y de Julio Iglesias en una casa de campo de Torredembarra...

¡Que podamos repetirlo el año que viene! ...y para el que quiera ver los momentos estelares, ahí va un link

miércoles, 11 de marzo de 2009

Ricardo Costa

Reproduzco en este post el artículo de mi compañero y amigo de EL MUNDO a propósito de la 'Operación Gürtel', de Francisco Camps y, sobre todo, de Ricardo Costa (secretario general del PP en el Comunidad Valenciana) por su interés político y literario.

La dura pugna entre Kafka y la Medusa
por Rafa Burgos
DA LA impresión de que a Francisco Camps le ha pasado algo similar a lo de Gregor Samsa, el protagonista de La metamorfosis de Franz Kafka. Al presidente de la Comunidad no le han salido antenas y élitros de escarabajo, todavía, pero sí se levantó un día con el traje varias tallas menor. A Camps le aprietan las sisas, se le ha estrechado la cintura y la raya de los hombros le ha caído hacia la clavícula. En realidad, la imputación de Camps en el caso Gürtel no esconde más que unas cuantas torpezas de franela cortadas a la medida de otro. Pero el líder popular valenciano debe de ser consciente, como lo somos todos, de que el auto del juez Garzón ha marcado con tiza discontinua la frontera de la Comunidad Valenciana, para cortarla como en un patrón de moda. Y, como se evidenció en Egipto en tiempos de Moisés, las manchas de las puertas son muy difíciles de borrar.
Si Camps quiere desembarazarse del caparazón entomológico que le ha caído encima, lo mejor es que respire hondo antes de salir de debajo de la cama y vaya amputándose las patitas peludas antes de que se le reproduzcan. Víctor Campos y Rafael Betoret no son las piezas codiciadas, y él lo sabe. El primero, porque ya no cuenta y el segundo, porque no tiene ni militancia ni carné.
Para recuperar parte del enorme capital tragado por el sumidero de una sastrería, tiene que caer alguien con peso, para que resuene con virulencia en los pasillos de Génova y de la Carrera de San Jerónimo. O sea, Ricardo Costa. Como viene de donde viene, supongo que no tiene que ser fácil deshacerse de su sombra endomingada y de sus destellos de reloj suizo. Pero, señor Camps, si me permite, Costa tiene dinero suficiente para hacerse los trajes en Armani. Y, sobre todo, a nadie le espantaría su desaparición. Es curioso, pero es el primer político que conozco que no despierta simpatías en ningún sector, ni en la derecha ni en la izquierda.
Intuyo que, ya que nadie va a presentar una sola factura, a Camps le convendría soltar lastre. Mire hacia el norte, señor Camps. Los números dos son como las cabezas de la Medusa. Una vez arrancadas siempre crece otra. Y Costa deja una mueca de limón en todos sus interlocutores. En todos.