viernes, 28 de noviembre de 2008

Hombre soltero busca


Busco inquilino. Sí, otra vez el mismo coñazo, pero desde la experiencia de haber compartido MI casa con un recién divorciado que la usó como tapadera del ligue que provocó su ruptura y con quien finalmente se fue; con un puto camello alcoyano al menudeo al que por poco tengo que sacarle a hostias con ayuda de OjosdeGuebo, el Farero o, pásmense, mi ex jefe que como arma letal solo balndía una patilla a modo de frisby (gracias a los tres, por cierto); y con el último.

Me aburre. Otra vez el casting a lo operación triunfo, el peligro de dar con algún colgado/a, sucio/a, que no pague, o simplemente, repetir con malcriados y jetas con ramalazos de hijo único.

Otra vez el coñazo de tener que esperar meses para dar con la persona adecuada y mientras asumir la carga de la hipoteca, otra vez el tener que escucharles sus historias, tener que decirles como se enciende la puta televisión que cada día va peor, otra vez explicarles que no se le da vuelta a las cosas en las sartenes con tenedores de hierro que las joden y luego se me pegan a mí las tortillas y me cago en las putas madres que no les enseñaron a cocinar ni que los baños se limpian al menos una vez por semana...

Otra vez a fijar un precio que muchos dicen que es muy caro y que otros, en cambio lo consideran barato y te reprochan que estás perdiendo dinero...

En suma, otra vez el coñazo de buscar inquilino. Y ya van cuatro...

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Los Tron

Los Tron amenazan con querellas por haber "plagiado" la foto de Davizón. ¡Panda de descerebrados! No saben con quien se las gastan... No tienen ni idea de cómo pueden llegar a afectarnos a los del sureste el ruido continuo de las chicharras o a los toledanos el frío invierno y el torrido verano mesetario; lo locos que podemos volvernos en un momento de ira desaforada lanzando exabruptos por la red de redes, acudiendo a los tribunales con cualquier leguleyo de bajos fondos acostumbrado a zafarse en las más mezquinas batallas legales. Menos mal que la amenaza ha quedado en nada. Aun así, como me gusta provocar: ahí van dos fotillos. Una con el temible Feroz, el día que fui a ver aquel magnifico estudio que fue su hogar justo detrás de la Gran Vía madrileña. Y la otra, en la víspera de los Reyes de 2006 (omito otras mejores de ese glorioso día en que David enamoró a unas venezolanas con su "blanca palidez" a lo Procul Harum-A Whiter Shade of Pale)...
En suma, que es un placer volver a saber de vosotros después de tanto tiempo, de Ernesto, del Gato (ese sí, el verdadero), del Gorri, de Javi, del Moro...

lunes, 17 de noviembre de 2008

Crisis... a joderse toca!

Crisis, inflacción... Allá donde voy no oigo esta palabra. Una crisis no necesariamente significa algo malo. Crisis significa cambio y por tanto, una oportunidad para que las cosas mejoren. Pero no sé porqué me da que la situación que vive el mundo actual tiene más de involución que de crisis. Nos hemos dado cuenta de que nos estaban robando pero ha sido demasiado tarde. Los bancos se han llevado el botín, se lo han gastado y ahora piden ayuda a los curritos (porque al fin y al cabo los estados y naciones no son sino curritos agrupados, una masa gregaria no muy diferente que la que se junta para ver un concierto o un partido de fútbol, pero en este caso más grade y con gustos más diversos).
Reconozco que no tengo ni idea de Economía, ni siquiera de mi economía, que mal vive con tarjetas de crédito, hipotecas, y deudas mientras yo vivo al día, gastando no ya lo que quiero, sino lo que puedo, que es todo. Y como yo, el resto. Viviendo de dinero que no tenemos, en casas que no hemos pagado, pero que potencialmente podemos tener o pagar cuando lleguemos a la senectud.
Y la vida sigue, y la bola se hace más grande... hasta que te abren lo ojos y te dicen que tú eres el culpable de que te hayan robado. No los de los porche, no los albañiles que de la noche a la mañana se han covertido en promotores, no el electricista que te cobra 50 euros en desplazamiento que es más del doble que si viniera a currar en taxi. Estamos en crisis. Qué se le va a hacer. Habrá que joderse, como en el resto de cosas.

jueves, 30 de octubre de 2008

"Estoy cagá"


La provincia de Alicante, donde resido desde hace casi 9 años, vive convulsionada por las detenciones de alcaldes socialistas. Todo aquello que en Madrid no es sino una pequeña nota en los periódicos nacionales o 15 segundos en un informativo de radio o televisión, aquí llena y llena páginas... y si como es mi caso se llevan varios años detrás de los escándalos de estos regidores... Hala, a llenar páginas.

En resumen. Lanzo una reflexión al aire. Creo que los delitos urbanísticos son muy difíciles de demostrar porque suelen ser cometidos contra patrimonio público, es decir, de todos. Y por eso mismo, de nadie. Nadie a excepción de los partidos políticos de la oposición en cada caso se van enfrascar en una larga guerra judicial por algo que no es suyo. Y cuando lo hacen los partidos políticos en seguida comienzan las críticas acerca de la judicialización de la vida política. En cualquier caso, en San Fulgencio y Bigastro hay un elemento que añadir. La absoluta CHAPUZA en los métodos usados y la creencia por parte de los implicados de que haber ganado unas elecciones les pone a salvo de cualquier cosa que hagan, les exime de responsabilidad... vamos, que pueden ser los dueños del cortijito.

Seguramente la ofensiva judicial y policial contra la corrupción se quede en nada pero por lo menos ya les ha metido el miedo en el cuerpo. Ayer la alcaldesa de San Fugencio, Trinidad Martínez, lo dejó claro con sólo dos palabras: "¡Estoy cagá!". Pues amiga, haberlo pensado antes.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Hoy me toca a mí, Juanjo

Afronto mi cita con el blog, ya lo sé, cada vez en más escasas ocasiones, desde el desánimo y la preocupación. Hoy aparentemente ha sido un buen día informativo, mañana firmo en la sección de Nacional además de haber hecho o colaborado en un par de temas más en el cuadernillo de Alicante. Vamos, un día completo, con 120 kilómetros en moto a mis espaldas por la Vega Baja, con la amenaza de la lluvia, saliendo a las 11 de la noche del trabajo y sabiendo que seguro que te vas a comer algo.
Y debe ser precisamente la lluvia porque a pesar del supuesto "exito" profesional (lo entrecomillaría al menos cinco veces pero no puedo), sin embargo tengo la sensación de que pocas cosas me han salido bien. Me asaltan las dudas y las preocupaciones, la impotencia de a veces no ser del todo comprendido cuando planteo las cuestiones desde mi perspectiva. Tengo dudas de si habré dado una vuelta de tuerca más allá de lo necesario en algún tema en concreto que me pueda acarrear problemas serios cuando parece que muchos de mis compañeros se guardan de arriesgarse... Recibo una propuesta de convenio colectivo por parte de la empresa que es un insulto a mi inteligencia y parece resumirse en: "como eres gilipollas, te propongo esta mierda a ver si cuela". Todo esto, para cada mes tener más responsabilidades sin ninguna compensación económica, gastarme más dinero en mi móvil particular, estar colgado al teléfono solucionando historias en mis días de libranza sin poder desconectar el coco del trabajo...
Ya lo sé, no es culpa de nadie, sino mía y sólo mía. Por eso me preocupo. Porque este trabajo me absorbe de la misma manera que me gusta. Nadie me obliga a ir más allá de lo mínimamente exigible para contar la verdad, nadie me obliga a mojarme en lo que escribo, nadie me dice que me gaste el saldo de mi móvil particular, nadie me impone ninguna responsabilidad insatisfecha económicamente que yo no quiera asumir...
Yo soy el único responsable de mis desatinos, pero eso no me quita el derecho a quejarme en este blog. Será la lluvia y el frío que no me sientan bien. Será que me acostumbrado demasiado a los horribles crick-cricks de las putas chicharras alicantinas despues de 9 años en esta tierra y me estoy volviendo tan majara como ellas. Tanto que ya no puedo aguantar el crudo invierno, que por otro lado, en estas latitudes se minimiza hasta un inestable pero suave clima mediterráneo. Será eso.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Falsa sensación de seguridad

Mi amigo Gus hace tiempo que sostiene que vivimos con una falsa sensación de seguridad. Que los peligros está ahí, que en un minuto podemos perderlo todo, hasta la vida, si un chiflado nos pega un tiro sin venir a cuento o, y esto lo añado yo, si cogemos un tren de cercanías el día equivocado a la hora equivocada.

Hoy ha sido el primer día en que me he dado realmente cuenta de lo cierta que es esa afirmación. He terminado de trabajar, he llegado a casa y después de poner una lavadora me he ido a correr. A la vuelta, he abierto el buzón con miedo, a la espera de encontrarme una multita de la policía local de Alicante por una infracción que cometo diariamente y en la que me pillaron hace una semana. Otro día comentaré lo que me jode la falta de educación de los agentes de la Policía Local, una panda de frustrados...

Pero hoy continuo con el relato. Viendo que no me había llegado multa, he abierto el resto de las cartas. Banco, Federación de Asociaciones de Periodistas de España, y lo que creía era una carta de la comunidad de vecinos con el resultado de la última junta, un órgano al que hace años que no asisto. Pues bien. Nada de vecinos. Era el mismo anónimo que ayer recibimos en el periódico con el vídeo del edil de San Fulgencio, Manuel Barrera, detenido ayer por un supuesto delito de cohecho. La pillada in fraganti del mismo concejal al que hace poco más de un año denuncié por amenazas en la Policía Nacional después de que me advirtiese de que me iba a partir la cabeza por una noticia que publiqué durante las municipales de 2007. Por supuesto, entonces se fue de rositas porque no se podía demostrar. Hoy él duerme en los calabozos y yo en cómoda cama estilo japonés.

Al grano. ¿Cómo pueden saber lo autores del anónimo cuál es mi dirección? Y si lo saben ellos, ¿Lo sabe también quien me amenazó? ¿Por qué creemos que estamos a salvo cuando cualquiera puede esperarte a la entrada de tu casa y darte un mal golpe o pegarte un tiro, o quemarte, como hicieron supuestamente los tres chavales que ahora están siendo juzgados en Barcelona por matar a una indigente?

A veces he pensado que en otros tiempos, cuando no había policía, debía ser peligrosísimo andar por los caminos o simplemente dormir en una casa en medio del campo. Pero claro, eso era en la Edad Media... ¿y ahora? Estamos acostumbrados a ver en las películas que siempre se caza al asesino, que siempre salen mal los secuestros o los robos de bancos. Pero en la realidad, Anglés sigue sin ser encontrado, nada se sabe del asesino del alcalde de Polop y día sí y día no, alguien atraca una sucursal...

...no se trata de reivindicar un estado policial. Ni mucho menos, lucharía a muerte contra él... se trata simplemente de constatar un hecho. Los peligros acechan. La suerte está echada, todo depende de los dados que nos toquen. Nadie está a salvo, ni antes ni ahora.

lunes, 20 de octubre de 2008

Valencia


Terminan los congresos regionales de los partidos mayoritarios, pero no por ello mis viajes a Valencia. En principio, esta misma semana el gato alicantino vuelve dos veces al Cap y Casal por motivos profesionales y de ocio. Y es un placer porque cada vez que viajo a Valencia encuentro nuevos motivos para que me guste más esa ciudad.

Cuento con la ventaja de ser madrileño, y por tanto ajeno a la mayor parte de complejos de inferioridad que esgrimen los alicantinos cuando se refieren a Valencia. Y esto me da la suficiente perspectiva como no valorar los complejos de inferioridad que también encuentro entre los valencianos respecto a Madrid o Barcelona. Entre otras cosas, porque si tuviera pasta suficiente nunca me plantearía comprarme un apartamento ni en Madrid ni en Barcelona, sino en Nueva York, Londres o París, que a mi modo de ver les dan mil vueltas a las ciudades españolas... Así que, ¡abajo las comparaciones!

Pero para no irme del tema... Cada vez que voy a Valencia cuento con unos anfitriones de lujo, Amparo y Cristóbal, que esta vez junto con Caba me han sacado de cena y copas por El Carmen, todo un descubrimiento. Pero más allá de este singular barrio, es un placer cruzar la ciudad andando o en coche y ver como ha ido cambiando de una década a esta parte, como se han conservado sus zonas verdes, sus edificios singulares, las torres; de ver como ha crecido la Ciudad de las Artes y las Ciencias o como han sabido conjugar un homenaje tan ajeno a esta ciudad como la Dama de Elche, con los nuevos edificios en una zona de expansión. Y como ocurre en cualquier sitio, Valencia también tiene sus pegas. En concreto, una inmensa rata salida de una alcantarilla que sin ningún problema vimos meterse en un local comercial. Lo bueno y lo malo, pero sobre todo Valencia es para mí un sitio por conocer más y mejor.

No me da envidia. Ni siquiera sana. Valencia está ahí, abierta a cualquiera. Sólo hay que buscar un poco de tiempo para disfrutarla.