El ministro Margallo cambia de opinión en un día sobre la Zona Franca de Alicante:
"El hombre es civilizado en la medida en que comprende a un gato" Bernard Shaw. / "Dios hizo al gato para ofrecer al hombre el placer de acariciar un tigre" Víctor Hugo. / "Una casa sin gato, un bien alimentado, bien cuidado, bien reverenciado gato, puede ser una casa perfecta, pero ¿cómo puede llegar demostrarlo?" Mark Twain.
viernes, 27 de noviembre de 2015
jueves, 3 de abril de 2014
Vida nueva
Hoy me he levantado con una alegría especial. No era el comienzo de una jornada más. Comenzaba el resto de mi vida, una aventura nueva, un camino por recorrer en el que estoy muy bien acompañado. Hoy, Maui y yo empezamos a vivir juntos "oficialmente". Ante nosotros se abren miles de planes, proyectos, deseos y sueños. Y también vendrán los problemas y roces de la vida cotidiana. El reto será superarlos. Que cuando echemos la vista atrás, haya merecido la pena.
He de reconocer que he tenido este blog un poco abandonado desde hace unos cuantos meses. Cuando se vive intensamente queda poco tiempo para pararte, pensar y escribir. He preferido vivir a contar lo que estaba viviendo. No he tenido ni que pensarlo. Es lo que me apetecía y es lo que he hecho. Es más, a partir de este momento, voy a dar un giro a esta ventana. He decidido cambiar de paisaje. Me gusta poder dejar volar mi imaginación hacia el exterior y me gusta hacerlo por este vano en la pared de mi vida que lleva acompañándome desde hace años. Por eso no lo voy a cerrar ni tapiar. Va a ser como si arrancase la ventana de la pared de mi habitación personal y la llevase a otra estancia de la casa, con marco, herrajes y cristal incluido. La situaré en la habitación de mi creatividad, de modo que pueda incluir en el blog mis proyectos plásticos (manuales de cómo hacer cosas, sobre todo) y literarios (pequeñas narraciones o microhistorias de mis aventuras con amigos y compañeros), así como alguna que otra reflexión sobre las cosas que me sucedan.
No voy a borrar nada. Al menos de momento. Mi pasado está ahí, para lo bueno y para lo malo. Pero ante a mí se abre un futuro que ya no es sólo mío exclusivamente, si no que lo comparto con otra persona. Por respeto a ella, por respeto a nosotros y lo nuestro, el gato va a dejar de "no comer" sus "guiskas"... para comer lo que él y su gata decidan de ahora en adelante. Si os apetece, estáis invitados a echar un vistazo hacia dentro de la ventana de vez en cuando... por si al gato le ha dado por replicar trenes en madera y resina o hacer lámparas como ovnis repletas de extraterrestres e iluminadas por leds.
Un abrazo a todos. Show must go on!!!!!!!!!!!!!
jueves, 23 de enero de 2014
Como hacer un chill out con palés
Empecé desmontando los palés con ayuda de un escoplo. Lo metes entre los maderos centrales y las tablas y con un martillo o una maza los vas desmontando. Poco a poco, de un lado y de otro, para que no se astillen y rompan las tablas transversales vas cortando los clavos. Muchos palés están clavados con unos clavos con estrías que los hacen prácticamente imposibles de sacar una vez han sido clavados, así que lo mejor es cortarlos a golpes. Para dos sofás como estos necesité entre 10-12 maderos centrales. Generalmente los palés traen 4 delgados o tres 3 gordos. Y prefiero estos últimos, así que me hice con alrededor de 20 palés. Tal vez menos porque con los restos se pueden hacer otras partes. Luego, los vas cortando con una sierra circular a la longitud que desees. 
Las medidas van a gusto del consumidor. Lo suyo es que el asiento mida al menos 50cm x 50cm, por lo que habremos de darle más longitud de fondo, 60cm x 50cm, por ejemplo, si queremos que el respaldo sea oblicuo para mantener una buena y cómoda posición de la espalda. De altos (las patas que irían por detrás y sostendrían el respaldo), teniendo en cuenta la medida del asiento habrá que cortarlos entre 70cm a 75 cm contando que el respaldo sea de 50cm x 50cm para que quede elegante a la vista y al tiempo 20 o 25 cm más, que es la altura que tendrá el asiento respecto al suelo. Más alto sería incómodo o no tendría la comodidad del chill out, ya que luego los almohadones suben unos cuantos centímetros el trasero del consumidor en referencia al suelo. Yo, lo primero que hice fue unir los travesaños del respaldo a modo de rectángulo para trabajar sobre una estructura sólida. Para ello no utilicé tornillos, sino varas de hiero corrugado, mucho más fuertes y más largas que los tornillos, lo que le aportaba más solidez al conjunto. Para ello, en los puntos de unión hice agujeros con una broca de pala de 10mm y corté las varas de metal con una radial a la longitud de la broca de pala, 11 centímetros. Luego, tras limar un poco las puntas del metal pata que entrase bien, introduje un chorro de cola blanca de carpintero por los agujeros. La unión entre el metal con sus estrías, la madera y la cola es duradera e impide que entre agua por los agujeros que puedan pudrir la madera cuando llueva.

Poco a poco se van montando las piezas previamente cortadas y se les deja tiempo de secado. Cuando están secas la estructura es muy sólida, pero lo será más conforme se vaya uniendo otras partes. En algunos sitios donde haya dos uniones con metal en sendas direcciones habrá que tener cuidado de pensarlo antes cuando se vayan haciendo los agujeros porque no irán a la mitad exacta de los travesaños de madera. Como he dicho antes, es un proceso laborioso.
Te puedes ir ayudando de sargentos y cinchas para mantener unido el conjunto mientras vas haciendo toda la estructura. Como podrás comprobar muchas veces los travesaños no son completamente rectos y a veces las uniones no serán perfectas. No pasada nada. Una vez esté acabada toda la estructura del sillón es un buen momento para utilizar todo ese serrín que has ido recogiendo de los cortes realizados. Se mezcla con la cola blanca y agua hasta que quede una masilla homogenea. La puedes aplicar en las juntas y cubrir todos los huecos. Al día siguiente estará dura. Te aconsejo que si luego vas a pintar los sillones, como fue en mi caso, le puedes echar un poco del tinte o el protector a esa masilla para que adquiera algo de color ya que la cola sin tinte se queda blanca e impermeable al color cuando está seca y queda peor.
Y una vez que está toda la estructura terminada puedes ir añadiendo las tablas del asiento. Lo suyo es hacer varias mediaciones para que todas las tablas queden alineadas a la misma distancia. Ya sabéis, aquella máxima de "SE MIDE DOS VECES, SE CORTA UNA" también vale para "se mide dos veces, se clava una" aunque se más fácil desclavar y clavar de nuevo que conseguir otra madera y volver a cortar. No cuesta tanto y al final los trabajos quedan mucho mejor. Puede que cuando las claves, las tablas o los travesaños estén un poco arqueados. Si es así, masilla casera en el hueco y todo arreglado. Y llega el momento de poner los travesaños oblicuos del respaldo que soportarán las tablas de este. Cuidado con el ángulo. Es al gusto de consumidor. Yo medí el ángulo de los sillones que venden en el Leroy Merlin, que suponía es el stadar.
Después de eso, a clavar las tablas de respaldo con la misma precaución, dejando siempre el mismo espacio entre una y otra... Y una vez hecho esto, a enmasillar todos los huecos feos que hayan quedado. Después, lijado. Es el proceso más laborioso. Hay que dejar las tablas suaves al tacto, quitar todas las esquinas rectas para que no corten o se astillen. Lo mejor es una lijadora de banda, que por desgracia se le rompió a un amigo en pleno proceso. No compréis las baratas porque os puede pasar que se vaya al garete la correa y no encontréis repuestos, como en mi caso. Ahora tengo una lijadora de banda nueva inservible en el garaje. Por fortuna sólo me costó 25 euros y me consuelo pensando que me gasto más en copas cuando salgo por ahí... Una opción buena es el plato de lija para la taladradora, pero con cuidado, que se come mucha madera. Además, es un coñazo cambiar las lijas si es de tornillo y se termina jodiendo el plato si son de velcro... Para las esquinas y perfiles van bien las lijas de taco medida gruesa.
La mesa es lo más fácil. Coges un palé y lo cortas con la sierra circular ayudado de una regla a la medida que quieras. Yo le di también medio metro por cada lado para que estuviese en proporción de los sillones. La hice un poco más baja que éstos y con el tiempo me he arrepentido porque hay que hacer más esfuerzo para dejar los vasos... En cualquier caso el truco es alinear bien las patas para que no cojee. Yo utilicé unas pequeñas escuadras que tenía en casa y las puse por dentro, para que no se vieran. Luego rellené los huecos con madera cortada según la medida de separación en las tablas y enmasillé allí donde quedaban huecos. Una manita de lijado.
Y ya tienes las tres partes. Es momento de pintar. Yo uso un protector de exterior color teca muy parecido al de la marca xylacel. Es una marca blanca de Leroy Merlin que sale muy económica. este tipo de protector es muy útil porque previene los bichos y repele la humedad. Hay que poner varias capas en la base para esto mismo y si con el tiempo se va degradando una vez al año le das otra mano o le pones aceite de teca y que lo absorba. Siempre saldrá más económico que el de marca y cumple a la perfección la función para la que ha sido diseñado. Además, como se introduce en el interior, si lo lijas puedes volver a igualar el tono. Cuantas más manos, más protegida quedará la madera... 
Y el último paso fue pintar un motivo oriental en la mesa. Yo lo hice con acrílico blanco tirado con aerógrafo después de haberle dado el protector de teca a la mesa. No cubrí mucho de pintura para que se viese la beta de la madera por debajo dando la sensación de desgastado por el tiempo. A diferencia de los sillones, y para proteger el dibujo con acrílico, en la superficie de la mesa le dí tres manos de tapaporos (al agua, si fuera al disolvente me lo habría cargado al pasar la brocha). Una vez eco el tapaporos le maté el brillo con una pasada de lana de acero. Después de pulir el tapaporos con la lana de acero le pasas un trapo con agua para quitar el polvo que ha quedado y la mesa queda insuperable. Entonces ya sólo tienes que llamar a tu amigo tapicero, darle las medidas de los asientos y respaldos y esperar a que haga un trabajo estupendo, como el de mi amigo Carlos...
...Ah, se me olvidaba, y luego queda esperar a que llegue la primavera para disfrutarlo ¡¡¡porque ahora hace un frío que pela!!!!
jueves, 26 de septiembre de 2013
'B'
Octubre de 2008. Un viernes plomizo de otoño, de esos días en los que te levantas con la firme voluntad de no entretenerte mucho para que no te pille el toro y escribir tu artículo diario y el del fin de semana. Se te acerca tu jefe y te espeta un: "te vas a 'B', la Guardia Civil ha detenido al alcalde". Se te cae el alma a los pies. Sabes que entre unas cosas y otras, entre que te preparas, sales y llegas, allí no quedará nada. Encima no estás muy puesto en la política local de ese pequeño pueblo. Coges la moto y vas refunfuñando por el camino, esperando que no te llueva porque te olvidaste del chubasquero. Pero, ¿quién me iba a decir que tan sólo cinco años después 'B' iba a significar para mí mucho más que un alcalde imputado?
Pues así es. 'B' ha dejado de ser un sitio gris al que un día fui por trabajo para convertirse en un pueblecito en el que la luz del sol baña sus naranjos y se respira buen humor. M es de 'B', por lo que 'B' es para mí un pedacito de M. Si algo tiene claro M es que no quiere perder sus raíces y se le ilumina la cara cuando tiene oportunidad de volver, aunque sea por un rato, para pasar unas horas con su familia. Y creedme, no hay nada tan bonito en el mundo como la sonrisa de M.
Pues así es. 'B' ha dejado de ser un sitio gris al que un día fui por trabajo para convertirse en un pueblecito en el que la luz del sol baña sus naranjos y se respira buen humor. M es de 'B', por lo que 'B' es para mí un pedacito de M. Si algo tiene claro M es que no quiere perder sus raíces y se le ilumina la cara cuando tiene oportunidad de volver, aunque sea por un rato, para pasar unas horas con su familia. Y creedme, no hay nada tan bonito en el mundo como la sonrisa de M.
Lo bueno de la familia de M es que no parecen una familia sino una pandilla de amigos de esas que se conocen desde que eran pequeños, en las que todo se dice a la cara y todo se perdona, en las que se aprovecha cualquier oportunidad para quedar y pasar un buen rato, con las coñas de siempre y las coñas nuevas. Y como en esa pandilla, como ocurre con mis amigos de San Juan, cada uno ha asumido un papel para que la cosa funcione.
G es el pegamento que todo lo fusiona, la estrella frente a la cual orbitan todos los demás conscientes de que es ella quien mantiene unidos. Es más, puede que ni siquiera orbiten en torno a ella, sino que formen parte de ella misma y sean sus prolongaciones hacia el espacio exterior toda vez que el ciego y descarnado destino decidió un día arrebatarle las fuerzas poco a poco. JC es la luz que emana de esa estrella e inunda al resto. Es la alegría, el que siempre tiene alguna broma pensada para que los demás se lo pasen bien. El de los planes y los comentarios ingeniosos, oportunamente contestados por A, que ejerce de alter ego, quizás su mejor amigo. Pero A no sólo es eso. Parece la fuerza de la gravedad de esa estrella, el que ejerce la atracción necesaria para que el sistema gire como un engranaje. Q es a la vez los rayos gamma, los rayos X y los rayos ultravioleta. Es la explosión radioactiva, pero además de violencia es el principio fundamental del que todo se crea, con el que aparece la luz y la fuerza gravedad, ella es la energía primaria de la estrella.
Es posible que a quien menos conozca es a ML, pero a mí se me asemeja al eletromagnetismo, esa potencia invisible que a la vez atrae y repele a las otras fuerzas fundamentales e impide que las consecuencias incontroladas devasten el universo. Una balanza que contrapesa y mantiene el equilibrio. M es Némesis, la estrella gemela, con una órbita mucho más alejada. Su presencia es imprescindible aunque no se perciba. Y cuando se acerca revoluciona al resto… El resto somos los que orbitamos. Primos, tíos, amigos. Incluso yo, el recién llegado.
miércoles, 10 de julio de 2013
Nosotros
Llevo varios días dándole vueltas a la cabeza sobre cómo escribir lo que tengo que escribir. Y no hallo solución, por lo que creo que lo mejor es empezar por el principio. Últimamente me va todo tan bien en la vida que busco la cámara oculta por si mi existencia se ha convertido en un 'Show de Truman'. ¡¡¡¡La última buena noticia es que voy a volver a ser tío!!!!!! (ya hablaré más adelante de esto) Hay que disfrutar todo lo que se pueda del presente porque ya llegarán tiempos peores, seguro.
Tengo un amigo --no es una figura literaria para hablar de mí mismo, es real-- un poco preocupado porque no termina de encontrar pareja. Las chicas con las que empieza una relación se echan atrás a las primeras de cambio con frases del tipo "es que acabo de salir de una relación y no estoy preparada para algo serio". Una excusa barata. Todos hemos hecho daño y a todos nos han hecho daño, es algo tan antiguo como el mundo. Y se supera muy fácilmente con la herramienta adecuada. Yo utilicé una vez el odio y me fue muy bien. Tardé más de lo que esperaba, pero el borrado de memoria RAM fue excelente. Es mucho más fácil y rápido utilizar el amor, otro amor, algo de lo que eres plenamente consciente cuando te cruzas con una persona con la que conectas. (Algún día tengo que dedicar un post a las diferencias entre el encoñamiento y el amor, que mucha gente confunde. Dejémoslo en que sólo hay amor cuando es mutuo, cuando se vive y no cuando se imagina, pero esa es otra historia).
Volviendo a mi amigo. Es sencillo. ¿Quieres mantener a una persona en el círculo concéntrico de "los amigos" pero no quieres pasarla al círculo reservado para "tu pareja"? Lo mejor que puedes hacer es ser sincero y decirlo claro. Si no lo tienes claro, no marees. Nadie tiene claro al principio cómo evolucionará su relación, lo único que se tiene claro es si te apetece intentarlo con esa persona o si no te apetece. Y el resultado no puede ser otro que, o te dejas llevar, te muestras tal cual eres y ya se verá, o pones espacio y tiempo entre ambos (mucho espacio y mucho tiempo) para que no haya malentendidos. Mi consejo para este amigo, si es que estoy en disposición de dar consejos sobre este tema, es que se olvide. Que no desperdicie ni un minuto más en alguien que no está dispuesta a dejarse llevar, que no quiere ni siquiera intentarlo, porque cuando fuerzas las cosas se terminan rompiendo. Ahí utilizo mi experiencia de "capitán bricolaje", una faceta en la que tengo más experiencia que en las complicadas relaciones humanas.
Y digo todo esto porque para ser sincero conmigo mismo y con quien se acerque a este blog, estoy
Y digo todo esto porque para ser sincero conmigo mismo y con quien se acerque a este blog, estoy
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| Vale... es más guapa al natural!!!! ;) |
viviendo uno de los mejores momentos de mi vida con una persona muy especial. Todavía no quiero desvelar su identidad (algunos ya la sabéis). No lo hago por mí, sino por respetar su derecho a la intimidad ya que soy bastante proclive a airear mis asuntos en ventanas como ésta. Lo que ocurre es que esta vez no se trata de mí, sino de NOSOTROS. Ella ha llegado cuando tenía que llegar, cuando ni me imaginaba que podía conocer a alguien como ella. Pensaba que al final terminaría solo (a lo que no le tengo ningún miedo) porque llevaba mucho tiempo sin conocer a nadie interesante. Mis amigos me decían que es que soy "demasiado exigente". Puede ser, pero es que no quiero acomodarme a lo fácil, a cualquier descarte con demasiado equipaje.bastente tengo con el mío. Quiero para mí lo mismo que yo estoy dispuesto a ofrecer a la persona que tengo al lado, lo mejor de mí. Me quiero a mí mismo lo suficiente como para no desearme una vida anodina por el simple hecho de "sentirme acompañado". Y es que rara vez me he sentido solo en las largas etapas en las que no he tenido una relación.
Pero como decía, no quiero hablar de mí, sino de NOSOTROS. Ella es la primera chica de la que no he sido amigo antes que pareja, y por eso hemos tenido que empezar por explicarnos mutuamente qué nos gusta y qué no, qué expectativas tenemos, cómo nos sentimos o incluso cuántos hijos nos gustaría tener… Así, de sopetón. ¡Para qué andarnos con escaramuzas! Y por ahora todo lo que veo en ella me gusta. Es más, o lo disimula muy bien o puedo llegar a asegurar que todo lo que ve ella en mí, le gusta también. Está siendo bonito y divertido, como tienen que ser los comienzos. Está siendo como tiene que ser porque ha llegado cuando menos nos lo esperábamos, porque ha llegado cuando tenía que llegar. Así que si a partir de ahora me veis más feliz que de costumbre, ya sabéis la respuesta. Sí.
domingo, 9 de junio de 2013
40
No es que no tenga mucho que contar, sino que a veces apetece guardarte algunas cosas para ti mismo y no dar muchas explicaciones a los demás. Lo que ocurre es que he tomado por costumbre asomarme cada cierto tiempo a esta ventana hacia mi mundo y comprobar como con el tiempo van cambiando las cosas, casi siempre, hacia mejor. Y aunque a las 3:54 de la mañana del sábado no es el mejor momento de ponerme a teclear no me puedo negar a mí mismo y a los míos, la satisfacción de dejar por escrito, los recuerdos de los últimos días.
Hace dos días estrené mis cuarenta añazos del mejor modo posible. Me desperté por un watsapp de mi hermano en el que mi peque, mi sobrino Héctor, me cantaba el cumpleaños feliz. Supongo que para los que llegados a los 40 que no tenemos hijos, que una personita de poco más de cuatro años y medio te dedique uno de sus primeros pensamientos del día es un lujazo. Un buen desayuno, un rato pintando, una ducha, a preparar la maleta... una estupenda comida en casa de Dani... y de fiesta. Sin más preocupaciones, con todos los deberes hechos... Moros y Cristianos de Elda. Menudo fiestón. Cada momento tiene sus cosas. Apenas dos semanas antes había jugado en la Champions League en Ibiza y este finde no le ha tenido nada que envidiar. Hace tiempo me di cuenta que lo verdaderamente importante no es el sitio, ni el dinero que te puedas gastar, sino la gente con la que compartes cada instante. Lo que realmente importa es la intensidad. Y este está siendo un finde muy intenso. Ahí lo dejo. Si alguna vez vuelvo a leer esto sabré a que me estoy refiriendo. Perdonadme si no doy más detalles... buenas noches a todos. Os deseo buenos momentos.
miércoles, 22 de mayo de 2013
Objetivos a largo plazo y a corto
Anoche cuando volvía a casa en mi carrera nocturna vi como empezaban a montar el chiringuito del Tobago en la playa de San Juan. Quince días antes de lo previsto. ¡Qué buen rollo! El verano ya está aquí y promete tardes largas en la playa, fiestas nocturnas, paellitas y sangrías, días enteros que compartir con la familia y los amigos, barbacoas pantagruélicas, festivales de música… Junio, a punto de empezar, es el mes de las promesas, el mes de mi cumpleaños, mi mes favorito.
Soy de natural optimista y raras son las veces en las que muestro mi cara más taciturna a los demás. Este año ya la he mostrado demasiado tiempo con los últimos despidos en el periódico. Se lo comentaba el otro día a una compañera que dice que todo le sale mal. Mi estrategia es no poner mis esperanzas en objetivos a corto plazo. Así, si fracasas, siempre puedes pensar que se trata de un valle en la larga carrera de fondo de tu vida. El objetivo es que haya más picos que valles. Las metas, cuanto más alejadas en el tiempo son más plausibles. Y entre tanto, a olvidarte de lo malo y centrarte en la esperanza de los bienes futuros. Se corre el riesgo de no llegar nunca a los objetivos concretos pero por lo menos te olvidas de las penas diarias ante el deslumbrante brillo de los éxitos que conseguirás con el tiempo.
Por otro lado, soy de los que terminan las cosas. No me gusta dejar nada a medias. Es cierto que a veces me embarco en demasiados proyectos al mismo tiempo pero sé que algún día los terminaré y me quedaré satisfecho con el resultado. Me he pasado más de 15 años con la tesis doctoral, hace 4 años que tengo un casco a medio pintar en el horno, llevo 7 años queriendo construirme un jardín zen en casa… Poquito a poquito, año tras año, proyecto tras proyecto, las cosas van tomando forma. Seguramente el resultado final no tenga nada que ver con el proyecto que ideé en un principio, pero sé que algún día lo terminaré y me sentiré orgulloso de las horas que me he dejado en cada empeño… y la vida siguió… y entre tanto yo intento dar sentido a la mía.
¡Feliz verano a todos!
sábado, 13 de abril de 2013
Satisfacción
En enero de 2012 por consejo de María colgué en mi blog un manual de cómo había hecho el castillo de los click que hice a mi sobrino. Ya va por más de 1.060 entradas de gente que ha querido saber como se hace. Hoy he descubierto un nuevo comentario. Lo reproduzco porque me ha llenado de satisfacción leerlo:
Anónimo dijo...
Felicitaciones por el tiempo y la dedicación en cada uno de los detalles...
(Nota: tome como base tu castillo para hacerle uno a mi hijo y quedo enloquecido)
Exitos
Anónimo dijo...
(Nota: tome como base tu castillo para hacerle uno a mi hijo y quedo enloquecido)
Exitos
...joder, hay un chaval en el mundo al que no conozco que tiene un castillo porque yo le di vueltas a la cabeza a un proyecto. Me parece flipante y me gustaría compartirlo con vosotros. ¡Buenas noches!
miércoles, 23 de enero de 2013
Cuidado con lo que deseas
Cuidado con lo que deseas porque se puede convertir en realidad. El ERE que ha afectado a la mayoría de mis ex compañeros de La Verdad y las Provincias sigue rondándome por la cabeza. Hubo un tiempo en el que mi mayor deseo era que me contratasen en aquel periódico. Estaba obsesionado. Necesitaba que se reconociera mi trabajo, 11 horas diarias, a través de un papel, un buen sueldo con sus correspondientes extras… Hoy no conservaría ni ese trabajo, ni ese contrato, ni estas extras.
En aquel tiempo lo tenía todo. Locamente enamorado de la que creía "la mujer de mi vida", con una espléndida casa nueva, con una familia siempre atenta a mis necesidades aportándome todo el cariño del mundo, con unos amigos que todavía quemaban las noches en Madrid o en Alicante y con trabajo, aunque éste no estuviese reconocido en un contrato. Seguramente no era así. Seguramente no era tan feliz entonces. Pero lo cierto es que con los años gané un contrato en EL MUNDO y perdí muchas de aquellas cosas que creía seguras. Ni la "mujer de vida" era tal, y terminó engañándome y huyendo; ni conservo el cariño de mi padre que va hacer tres años que nos dejó; y mi espléndida casa se ha convertido en una losa que me ahoga en estos duros tiempos de crisis, al tiempo que la mayoría de mis amigos se han centrado en "otros caminos" vitales que cada día se alejan más de los que recorro yo.
Pero volviendo al asunto, ten cuidado con lo que deseas. Por suerte la vida me brida oportunidades de forjar nuevos sueños y deseos a corto, medio y largo plazo. Y yo, de natural soñador, me aferro a ellos en el terreno afectivo, en el ámbito profesional y académico, y para mi ocio. El día que deje de soñar o que deje de desear es que estaré muerto. Lo mejor de la vida es la oportunidad de empezar nuevos proyectos o de redirigir los ya iniciados. Aun así, no me quito de la cabeza que lo que mejor de mi vida se ha debido precisamente al azar: no elegí mi familia, me vino dada; no elegí mi trabajo, porque terminé como periodista por un cúmulo de casualidades; y mi amistad con mis mejores amigos se debe a la suerte de haberme cruzado con ellos en Monte, en San Juan, en mis sucesivos trabajos… Ninguna de estas cosas las desee. Las alcancé por ser como soy, supongo. Así que cualquier cosa buena e inesperada que me suceda de ahora en adelante, se deberá al mismo factor, un demiurgo universal tejedor de casualidades. No es mal modo de verlo, más allá de que siga soñando o deseando tal o cual trabajo, a tal o cual mujer, tal o cual reconocimiento de los demás. Pero seguiré soñando y deseando mientras siga viviendo.
En aquel tiempo lo tenía todo. Locamente enamorado de la que creía "la mujer de mi vida", con una espléndida casa nueva, con una familia siempre atenta a mis necesidades aportándome todo el cariño del mundo, con unos amigos que todavía quemaban las noches en Madrid o en Alicante y con trabajo, aunque éste no estuviese reconocido en un contrato. Seguramente no era así. Seguramente no era tan feliz entonces. Pero lo cierto es que con los años gané un contrato en EL MUNDO y perdí muchas de aquellas cosas que creía seguras. Ni la "mujer de vida" era tal, y terminó engañándome y huyendo; ni conservo el cariño de mi padre que va hacer tres años que nos dejó; y mi espléndida casa se ha convertido en una losa que me ahoga en estos duros tiempos de crisis, al tiempo que la mayoría de mis amigos se han centrado en "otros caminos" vitales que cada día se alejan más de los que recorro yo.
Todo ello, excepto de la ausencia de mi padre, lo acepto con un talante de celebración. A enemigo que huye puente de plata. He aprendido que no quiero estar con nadie que no quiera estar conmigo. La casa, ya se irá pagando y por lo menos ahora tengo un techo que es sólo mío y que siento como un auténtico hogar. Y lo de los amigos, ley de vida: unos se van, otros vuelven e incluso tengo la oportunidad de conocer gente nueva igual de interesante. Estoy aprendiendo a aceptar ciertas pérdidas, sobre todo cuando dependen de decisiones que he tomado en momentos determinados a la vista de las diferentes posibilidades que se me planteaban; lo mismo que aquellas que no dependen de mí.
sábado, 12 de enero de 2013
¿De quién es la culpa?
¿Por qué no escribí entonces, cuando me tocaba más en lo personal, y lo hago ahora? Porque no quiero hablar de personas, sino de las situaciones que generará esta dinámica sin sentido. Eso sí, lo principal son las personas. Cada despido es un drama familiar en el que profesionales de probada valía que se han dejado día tras día la vida en las redacciones ven como cercenan su carrera profesional y su vida laboral sin ningún tipo de miramiento ya que no hay apenas salidas en nuestra profesión. Y esto es así porque el periodismo (sobre todo el escrito), después de la construcción, está siendo el sector más castigado por la crisis. Según dicen quienes saben de esto, porque junto con la crisis económica el sector vive una profunda crisis estructural: la gente ha dejado de comprar periódicos porque puede tener a su alcance toda la información a través de internet de forma gratuita, o porque cualquiera puede ser periodista abriéndose un blog como éste, o pulsando la palabra "compartir" en facebook o "retwittear" en twitter. Pues bien, ambas cosas son falsas.
Estoy harto de tener esta discusión con amigos, que seguramente con buena voluntad, creen que pueden estar informados a través de los contenidos de internet. Cuando yo o mis compañeros de profesión nos tiramos toda una mañana buscando noticias propias y toda la tarde escribiéndolas, el lector a la mañana siguiente tiene un producto veraz, porque hemos podido contrastar e investigar; un producto trabajado, porque hemos tenido tiempo para reflexionar no sólo sobre lo sucedido, sino también sobre las consecuencias del hecho; y un producto completo, porque además aportamos nuestro enfoque (esa subjetividad tan denostada a veces pero que es precisamente lo que le da valor a nuestro trabajo), ponemos el hecho en contexto y le asignamos un rango de valor a cada cosa que escribimos, tanto en cada artículo (que comienza por un titular que trata de resumir la información en una frase) como en los artículos en su conjunto en el contexto de una página (arriba o por abajo, con la noticia abriendo o subordinada a otra) y esa página en el contexto de un periódico... ¿Y en Internet qué va arriba y qué va abajo; cuántas noticias no son un mero relato aséptico de algo que ya estaba en agenda que iba a suceder, escritas deprisa y corriendo, sin reflexión...? Internet está muy bien como complemento, pero como único canal de información empobrece la realidad. Por lo menos, como está planteado hoy en día. Sólo hace falta mirar los rankings de "lo más leído" para comprobar que si pones teta, culo o cabrón en un titular, enseguida asciende a las primeras posiciones.
Por tanto, ¿quién es el culpable de la actual situación? Son tantos... El primero el ciudadano de a pie, entre quienes me incluyo. No tenemos la necesidad de gastarnos 1,20 euros diariamente para estar informados pese a que sí nos lo gastamos en pan, café o tabaco. Bueno, pues no nos quejemos de que si continúan así las cosas, en Alicante quedará sólo un medio de comunicación (si no cae también) y por tanto, un sólo prisma para ver la realidad. Quién controle ese medio, dirá qué está bien y qué está mal, quién debe o no dimitir, quién debe o no ser investigado... y mientras tanto informará de lo que ese único medio considera que es lo más importante... y los políticos robarán a manos llenas sin ningún rubor, y podrán o quitarán candidatos, y fomentarán el consumo de los productos de determinadas empresas y no de otras... y seguiremos pensando que como tenemos internet, estamos informados y somos superlibres. ¿Cuántas veces no me he tenido que "subir" yo a las noticias de otros compañeros y viceversa porque eran importantes? ¿cuántos sanos debates no se han producido entre los periodistas y opinadores de diferentes periódicos sobre un hecho concreto o una situación? Olvidémonos, eso está a punto de desaparecer.
Pero no sólo el ciudadano es responsable de esta situación. Las propias empresas periodísticas no han sabido anticiparse a la irrupción de internet. Durante años han competido entre ellas para dar de forma gratuita un sucedáneo de lo que ofrecían previo pago. ¿Cómo habría terminado Mercedes si se hubiese dedicado a regalar coches Seat "a cascoporro"? Al final, la gente diría lo mismo que con la información: si yo me traslado muy bien en un Seat para que quiero un Mercedes por muy cómodo, rápido y seguro que sea... Las empresas periodísticas han ganado dinero espuertas durante décadas y ¿en qué lo han invertido? Bonus para directivos, otros proyectos empresariales, etc. No en contratar más y mejores profesionales. Cuando yo empecé en esto, lo hice en la sección de Cultura. Al menos cinco o seis periodistas de diferentes medios competíamos por informar sobre la cultura en Alicante. Rafa, Sergio, javier, Martín, Cristina, Juan Antonio... Hoy sólo hay un periódico en Alicante que mantiene un periodista fijo en plantilla dedicándose en exclusiva a la sección de Cultura. ¿Y cuál es el panorama cultural de la ciudad, qué posibilidades tienen los escritores, escultores, actores, etc... de exponer o promocionar su trabajo? ¿Cuántos debates se producen acerca de tal o cual manifestación artística? Cada uno que juzgue por sí mismo. ¿No es eso un empobrecimiento para una ciudad, para una provincia?
martes, 8 de enero de 2013
Haciendo caso del casi-Jedi
He suprimido el post porque tienes razón, casi-Jedi. ¿Quién soy yo para juzgar? Me va a traer más problemas que satisfaccones haber escrito eso. Pero como no quiero censurar nada de lo escrito aquí, a tu comentario:
"Las
leyendas forjadas por uno mismo permiten a ese uno reconciliarse consigo mismo
y el propio pasado.
No seas tan duro y piensa que además posiblemente necesite reconciliarse con su
presente"... (7
de enero de 2013 22:24),
...te respondo:
"Pues
perfecto. Si me parece muy bien, pero no a costa de tocarme los güebos a mí.
¡Pues no tengo yo defectos y pajas mentales!, Miles, más que nadie. Soy un puto
saco de contradicciones. Pero no me dedico a ir tocando los güebos al prójimo.
Me hago un blog y suelto el veneno que llevo dentro porque si me muerdo la
lengua me intoxico. Y el que quiera que lo lea y el que quiera que lo
comente... Como dice mi amigo Pablo, 'aquí todos van a
la suya, menos yo que voy a la mía".
lunes, 5 de noviembre de 2012
La pandilla de Monte (V): Fer
Creo que Fernando fue el último en llegar a la pandilla. Es el más pequeño (David, Raúl y yo le llevamos un año) y un día apareció en las mesitas del campo de fútbol con su hermano Mariano, que había hecho muy buenas migas con ĐกæßØ. Aquel mismo día algún cabrón de nosotros comentó que tenía los brazos más largos que las piernas y desde entonces se quedó con el mote de "el Mono", que siempre ha llevado con toda dignidad y buen humor. Luego vinieron las coñas de denominar a su antigua puch cóndor (que en aquella época compartía con su hermano hasta que le compraron al vespino) como "el plátano". Nunca ha sido un tipo de muchas palabras (si no lo remediaba la ingesta desmedida de alcohol), pero sí alguien en quien confiar, un valor seguro. Lo supe desde el primer día y lo pude confirmar muchos años después, cuando tras una movida con mis "amigos" del colegio fue el primero en mostrarme su respaldo inquebrantable.
La primera muestra de su amistad la tuve al poco de conocernos. Un día, me prestó su moto para llevar al 'Pegatas' (Carlos) a su casa y nos metimos un forro brutal en la curva del club social. Yo creo que recodar que mi paquete se movió en plena curva y que me empotré constra un cubo de basura pero también he de reconocer mi impericia a la hora de pilotar una moto. Mi padre fue a ver al suyo para concretar como pagaba los desperfectos y su familia, lejos de exigirnos nada asumieron el coste. Siempre he creído que Fer medió a mi favor y siempre le estaré agradecido por ello ya que además de una pierna destrozada me había llevado la mayor bronca de mi vida en casa. Aquel año fue el que nos regaló los chándals "emerson" azúl y gris de la empresa de su padre que cada uno utilizó de forma intermitente durante la década siguiente. Yo creo que todavía tengo la sudadera en algún cajón.
Cualquier plan siempre era bien recibido, en Monte o en Madrid. Si había que salir, era el que más salía; si había que beber, era el que más bebía; si había que jugar al poker, era quien más apostaba... Dejó los estudios antes que el resto y se puso a currar en las peluquerías de su familia con lo cual siempre tenía pasta para ir de copas, para comprarse ropa o incluso para prestárnosla sin interés a los que nos veíamos "pillados" por la escasa paga que nos daban nuestros padres. En una época en la que apenas podíamos soñar con las 125cc. que tenían "el Tazón" o "el Nenas", Fer y yo quedábamos a menudo para ir a Callejas y comprar el mejor metrakit o el mejor variador de cobre para que nuestros 'pepos" pasasen de los 65Km/h en las largas rectas. Eso sí, cuando pudo, no se compró una moto grande como el resto
Cuántas hostias no nos habremos dado con los vespinos volviendo por el camino 'del valle' de Ribatajada a Monte; cuántos minis de cerveza con peppermint y 'mataosos' no nos habremos tomado; cuántas veces no habremos terminado en "El liguero de Marta", el el "Warholls"; en "Zipango" (en sus múltiples versiones) o en el "Graf"... tan cocidos que éramos incapaces de entrar a ninguna; cuántas noches no nos habremos quedado sin dormir por ver juntos las carreras cuando los españoles no se comían ni un colín, no como ahora; cuántas locuras no habremos ideado... Me acuerdo de una en especial, la de la muñeca hinchable que un año le regalamos a ĐกæßØ por su cumpleaños y que paseamos en el 'pepo' de Fer por toda la urbanización. Pero todo a su tiempo.
Continuará...
sábado, 6 de octubre de 2012
La pandilla de Monte (IV): Raúl
Cualquiera díría que aquel chaval patoso que aparecía por las mesitas del campo de fútbol en su puch Caribe iba a resultar el mejor deportista de todos nosotros tan sólo unos pocos años después, a lo que fuese: fútbol, baloncesto, tenis,... ¡Hasta tenía suerte en el poker! El año pasado incluso me sacó más de cinco minutos en la San Silvestre Vallecana; por no hablar de capacidad para seducir a la mujeres. En cualquier caso, no es la mejor de su cualidades. Si Pedro es el excéntrico y David la salsa de la pandilla, Raúl es su corazón.
Quizás en los primeros años no, cuando todavía éramos unos críos de 12 o 13 años, pero hasta donde alcanza mi recuerdo, la verdad es que siempre congeniamos bien y al poco tiempo ya habíamos forjado una amistad sincera, auténtica, de esas que sabes que te acompañarán el resto de tu vida por muy alejados que estéis. Todavía hoy, si pasan más de dos meses sin saber de su vida, le echo de menos y le llamo. Lo bueno es que es un sentimiento recíproco porque son muchas las veces que es Raúl quien me llama a mí.
Tal vez aquellos primeros años yo seguía la misma inercia que los demás. En aquel tiempo de la preadolescencia a Raúl le faltaba malicia y eso provocaba que a veces nos metiésemos con él. Todo cambió una tarde de aquellas en las que salíamos por El Casar. Siempre el mismo plan: futbolín en el bareto aquel que había en la carretera, enfrente del Charlot, donde empezamos a conocer al resto de pandillas de la zona, del Coto, de Ribatejada, de Las Castillas. No era un mal modo de socialización hacer pasar a algunos por debajo de la mesa. "Ni media, ni guarro". Fue en el segundo roce con el Oso y el Babas (ya he relatado la leche que me llevé unas semanas antes en el pilón) y fue Raúl el que les plantó cara. "¡Coño! --pensé-- Éste nada tiene que ver con el Raúl de la puch Caribe. ¡Qué güebos!". Desde entonces lo he tenido claro: Raúl no es de los que trata de pisar a nadie, pero no consiente ni consentirá que le pisen a él.
Poco a poco nos fuimos haciendo más y más amigos. Las primeras novias, los inviernos lluviosos y la pereza de los padres de algunos hacían que no todos los fines de semana la pandilla al completo coincidiésemos en el chalé. Raúl y yo sí, lloviese, tronase o nevase; así que fueron muchas las veces nos fuimos solos de cachondeo a Ribatejada o al Casar, lamentándonos de que faltase el resto. ¡Quién volviese a entonces, para darnos una colleja y explicarnos que nos bastábamos los dos solos para pasárnoslo bien como ocurrió luego en aquellos viajes a San Juan de finales de los 90, cuando vivimos tantas y tantas aventuras! Ojalá pudiese ahora pasar más tiempo con él. Con la misma edad, las mismas preocupaciones, las mismas expectativas, madurando al mismo tiempo... Raúl ha sido testigo de mis éxitos y mis fracasos (y yo de los suyos), la persona a la que confesaba mis sueños, sentimientos y expectativas (y él a mí las suyas), a veces confesor, a veces cómplice, a veces contrapunto o incluso justo rival... y siempre de buen humor y optimista.
Recuerdo que el mismo año que me compraron el vespino le compraron a él la cóndor, y cómo me alentaba a veces a que nos las intercambiásemos. De hecho creo que aprendí a usar una moto con marchas en aquel caballazo rojo con el que apenas llegabamos con los pies al suelo. Nuestras vidas corrían tan parejas que incluso nos compramos nuestras primeras motos grandes casi al mismo tiempo. Él aquella RD350 matapijos y yo la tranquilita yamaha Diversion verde... Por cierto, qué guapa dejamos aquella moto pese a que Raúl no se prodigó en las labores de lijado. ¡Y qué viajes a Alicante apretándoles las orejas por las rectas interminables de La Mancha! Y qué bien se ha integrado siempre con los 'otros' amigos de todos, siempre abierto, siempre dispuesto a participar de cualquier proyecto, incluso para hacer de vampiro... Luego yo me vine a Alicante y él se fue a Tarragona, donde de vez en cuando nos dejamos caer Davizón y yo para corrernos alguna que otra juerguecita. Menudo trío, y que dure. Ahora pasa por ser un señor responsable, casado, con un hijo y todo un jefazo de área en su empresa. Pero siempre con el alma joven, Raúl si por alguna circunstancia no puede salir de fiesta, en seguida te llama para ver cómo te lo has pasado o qué locura ha hecho éste o aquel.
domingo, 30 de septiembre de 2012
¿Cómo hacer un baúl de regalo de cumpleaños?
Hace unos años, en una radiante mañana invernal Ali y yo nos acercamos a un mercadillo de antigüedades donde compré dos caballos de metal de estética modernista. Hasta hoy no les había dado uso, pero sabiendo la afición de mi amiga Masha por la hípica, se me ocurrió regalarle por su cumpleaños un baúl decorado con caballos. Para ello, me propuse replicar las piezas con resina de poliester y éste es el resultado. "Mani-manitas", el regreso:

¿Cómo repliqué los caballos? Utilicé un marco de madera que cubrí enteramente con plastilina. La preparación requiere que la base esté plana porque eso permitirá introducir la mitad del caballo de metal exactamente de modo que podamos eliminar la rebaba que quedará, de una manera más fácil, cuando se desmoldee la pieza.
Luego, con unas láminas de acetato por los bordes (cortadas a medida) levanté el molde de modo que cuando vertiese la silicona líquida, no se descolgase por los lados. Para ello, sellé las láminas de acetato con cinta. El objetivo es construir el molde en dos partes para poder sacar la pieza una vez se haya endurecido la resina.
Como la silicona líquida es cara, traté de sólo utilizar la necesaria. Como se ve en las imágenes, a los lados del caballo sobra mucho espacio, por lo que corté otras láminas de acetato y las clavé en la plastilina de forma oblicua para reducir el volumen del molde. Luego sellé los bordes con más plastilina, tanto en el interior como en el exterior.
Con una llave allen le hice varias muescas para que luego pudiese cerrarse exáctamente una pieza sobre otra. Al verter la resina esos huecos producirán una especie de pestaña en un molde y su hueco exacto en el otro. Así se podrán encajar las dos partes siempre de forma exacta y ayudar, como he dicho antes, a eliminar la rebaba que dejará la resina una vez endurezca al tomar la forma del molde.
Ya estaba listo el primer marco del molde para verter la silicona líquida. Hay que mezclarla exactamente con un catalizador en una proporción del 5%. Sólo si se mezcla bien endurecerá en el tiempo adecuado (una noche). Una vez se ha vertido sobre la pieza mi consejo es darle pequeños golpecitos para que salgan las burbujas que se producen al hacer reacción el material con el catalizador.
Después de sacar el primer molde de su marco, se procede a retirar con mucho cuidado la plastilina sobrante. Es el momento de hacer la segunda parte del molde. Pero previamente hay que cortar la silicona de las patas que han quedado completamente cubiertas de modo que se puedan sacar en su momento. Es una operación delicada. Para que la silicona de un molde no se pegue a la del otro, aplico laca transparente (de pintura, no de pelo se entiende) sobre la superficie. Esto creará una delgada película que separará un molde de otro. Luego, vuelvo a meter la pieza en el marco para verter la silicona. Se realiza la misma operación.
Con las dos piezas hechas, sólo hay que cortar ambas en forma de canal para que una vez unidas se pueda verter la resina. Es importante hacerlo en el sitio correcto para que se cubra toda la pieza. Se supone que la ley física de los vasos comunicantes debe permitir que se rellene bien, pero la densidad de la resina no es la del agua. Lo suyo es ir volcando la pieza de un lado a otro mientras se vierte la resina e incluso apretándola por el centro para que salgan las burbujas de aire.
Después de verter la resina y esperar a que se endurezca, se saca la pieza replicada de los moldes con cuidado. Se elimina la parte sobrante del canal para el vertidos y se pule toda la pieza con una lija de agua de grano medio. Luego se podrá pintar del color que se quiera y tras la pintura, una mano de laca la protegerá y le dará brillo.
Existen todo tipo de cajas de madera a buen precio. Yo me decanté por una de tipo baúl a la que le corté las patas para hacerla más sencilla. Hay que lijar la madera, aplicar tapaporos y luego frotar la superficie con lana de acero o una lija al agua de grano fino para que quede bien pulida. Se cubren con cinta de carrocero los cierres y bisagras. Sólo después se puede pintar de blanco con el aerógrafo y darle su respectiva capa de laca. Esto último hay que hacerlo en varias partes para que no se pegue la tapa. Yo utilizo papel de horno, de ese que se coloca para que no se pegue la comida, separando así la tapa de la caja.
Entre tanto, se puede ir haciendo el interior. Recorté en madera de contrachapado de 3mm 10 piezas del tamaño de las paredes y suelos de la caja. Siempre dejando unos milímetros de margen porque cuando las tenga que forrar de fieltro adhesivo aumentará un poco su tamaño y no encajarán. Se pueden ir cortando en función del tamaño final que quede, es decir, se ponen los suelos y los lados largos de las paredes y se mide el hueco que queda para los lados opuestos, que se cortan al final. Luego se pegarán a las paredes y suelos. Con la tapa realicé la misma operación. Si se intenta pegar el fieltro directamente en las paredes es probable que se arrugue y se creen pompas.
Ya sólo quedaba un detalle, personalizar el baúl para la cumpleañera. Tuve que pedir a una amiga rusa que me dijese como se escribe "Masha" en caracteres cirílicos. Hice la plantilla en cinta de enmascarar de baja adherencia, la pegué sobre la tapa, cubrí el resto y utilicé acrilico color oro (ya que las piezas metálicas eran color oro y el interior en amarillo) aplicado con el aerógrafo. El toque final fue unas pasadas de blanco por la parte superior y de negro por la inferior, emulando brillos y sombras que dan cierta profundidad a las letras. Luego, sólo había que pegar los caballos a la tapa con pegamento de doble componente. Previamente había marcado con una punta la línea sobre la que debían ir pegados para que estuviesen alineados al borde de la tapa. También me ayudé de cinta para que la medida hasta los bordes laterales fuese idéntica en ambos lados. Se quita la cinta a los cierres y bisagras metálicas... Y ya está el baúl.
FELICIDADES, MASHA!!!!
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